lunes, 19 de julio de 2010


CANTANDO A DESTIEMPO:

El viernes 16 de julio de 2010 vio por fin la luz literaria el poemario de mi autoría titulado CANTANDO A DESTIEMPO (cuarto libro, tercer poemario). Se encuentra, pues, a disposición de los interesados, con precio simbólico, en todas las librerías del trágico vivir.

Para mayor información y pedidos escribir a:
sinumania@hotmail.com
Número Celular: 3007863950 – 3106570669

Envíos a cualquier parte del país (Colombia), siempre y cuando se cuente con servicio de mensajería. Deberá consignarse el valor del libro, la comisión por consignación nacional (BBVA) y el costo del envío según la ciudad de que se trate.

Saludo cordial.


FBA

sábado, 17 de julio de 2010

BRUTALIDAD


Vuelves a caer en su juego envidioso; das a conocer lo que haces, las creaciones paganas, cantos y versos que ni siquiera te pertenecen. Eres un simple instrumento, no lo olvides. No de Dios, de la desgracia que lujosamente ostentas. ¿Hasta cuándo te dejarás sobornar por la falsa vida sinuoso pasajero? Recuerda el consejo de un joven inexperto: el silencio, la soledad, el vacío, la nada... Convéncete, igual que cuando tenías veinte años y andabas deliciosamente a la deriva, que no hay en esta vida una sola razón digna de tu mal. Para qué concursar, por qué sobrevivir. El éxtasis del dolor no admite complacencias. No muestres más el infierno que te adora. Desecha con ferocidad los lazos consanguíneos. Libérate. Duérmete sin miedo.

Me voy. Te dejo con tu relativa forma de vivir. Absoluto, absoluto... mira alguna vez el fin del horizonte. No te dejes seducir por las opacas brisas. Canta de verdad, canta con todas tus fuerzas y desmanes hasta que muera el sol.


fba

jueves, 8 de julio de 2010


DE REGRESO

Excusen el receso, breve en todo caso. Me encontraba festivaleando en el Festival Sabanero de Acordeoneros y Compositores "Princesa Barají" de Sahagún-Córdoba (Colombia), donde mi canción, en ritmo de paseo, titulada CON ALMA DE SABANERO, fue finalista del Concurso de Canción Inédita.

Vuelvo, pues, a la realidad de la vida cotidiana (ni mejor ni peor), y qué mejor forma de hacerlo que a partir de la festinación propia de un poema de mi autoría donde se refleja el pulso inevitable entre la vida y la muerte, la imprescindible distancia, la solitaria verdad del hombre y su vacío...

SE SUPONE QUE EL DÍA DE MORIR TAMBIÉN SE VIVE
se supone que ese día uno se levanta igual a

no morirse, sintiéndose más muerto que de costumbre
pero también más vivo que de remate,
se supone entonces que todo lo que
pase de ahí en adelante es un retorno
al silencio de los tiempos, un abrir y
cerrar de ojos sin ninguna respuesta,
se supone que ya todo está vivido, que no
hay por qué prolongar los amorosos
que esa muerte jugosa que bailó en la amargura
también ha terminado
uno espera entonces un color en el cielo
la lágrima jamás derramada
el beso postergado
la ilusión postrera
un encuentro imposible saltando de la dicha
el aplauso de brisas soñadoras de antes
algo bien distinto en la ruta cotidiana…
uno espera que un canto milagroso le avise
su final, pero no, uno se muere más
allá de su muerte y vive ese hecho sublime
en la más espantosa soledad,
se supone que el día de morir también se vive
se supone que ese día uno se acuesta igual sin
despedirse, se da las buenas noches diciéndose
verdades, llenando de fructíferos miedos
el coraje probado, porque el día siguiente espera
con los mismos misterios y se supone, se supone
que la vida es buena y el amor preciso
que la monótona huella aún es importante,
entonces uno se alegra a veces de repetir
pavuras, creyéndose inmortal y sabio
y miserable
suponiéndose vivo como el sol venidero
hasta el momento último de la fresca tardía


FBA

sábado, 26 de junio de 2010


RITUAL 48

cortinas abiertas, ventana silenciosa,
mesa familiar a la que nos sentamos
sus sobrevivientes, domingo tras
domingo
a almorzar desamores;
¿cuántos años más repetiremos
este mutismo estomacal?,
¿seguiremos amando
la febril distancia?,
¿cuántos días de recíproca
inexistencia
nos faltan todavía?

la calle nos mira mandándonos
su afecto y un pájaro aterriza sin
mensajes celestes, dos perros
parecen reflejar lo que somos
el gato se despierta, la casa
tiene un lamento fugaz que la
conoce

comemos, nos paramos y la voz
de la siesta nos dice lo de
siempre:
lo mejor de la vida
está por empezar


FBA

sábado, 19 de junio de 2010

COLOMBIA: SEGUNDA VUELTA PRESIDENCIAL


Llegó el día. En Primera Vuelta este blog fue amarillo, por opinión, sin militancia alguna en el PDA. Mañana será verde. Y lo será no por Peñalosa, ni por Lucho Garzón, ni siquiera por el profesor Antanas Mockus. Lo será porque la abstención no cambia nada. Y el voto en blanco tampoco. Al menos, no por ahora, tal como se vislumbran las cosas... Entonces, este blog sólo aspira a despertarse el 21 de junio con la tranquilidad de conciencia de no haber contribuido, por omisión, por deserción indigna o por arrogancia ínfima, a mantener y profundizar los desmanes de la "seguridad democrática". Se levantará con la satisfacción de haber intentado algo (alguito) distinto. Legalidad, Ciudadanía, Cultura, Educación no son propiamente palabras deleznables en un país de carencias y atropellos como el nuestro.


Sin izquierda convincente en Colombia, el verde, en tanto movimiento más que partido, representa, en la actual coyuntura, una opción interesante. Así algunos de sus matices nos desagraden -especialmente aquellos que resultan siendo más de derecha que la U y Cambio Radical juntos- y así se diga también (como lo sostiene Gloria Gaitán) que se trata de una candidatura ideada por la oligarquía tradicional para alejar la inconformidad de la "izquierda democrática" representada en el PDA y canalizarla convenientemente hacia sectores manipulables y más fácilmente derrotables (teoría que examinada en función de la realidad dominante en el PDA pierde peso histórico), no me queda más remedio, como colombiano pensante y libre de ataduras políticas, radicalmente preocupado por el destino de esta patria bicentenaria llena de odio, corrupción y violencia, que apostarle a un cambio sutil o medianamente significativo.


Que los pobres voten en favor de los ricos... bueno, existen, sin duda, muchas maneras de explicarlo, pero no deja de ser un contrasentido apabullante. Así que este blog siente que el devenir será aún más grave si no se aborda el momento político desde una perspectiva crítica, decisiva, CRUCIAL. Con equivocaciones, con payasadas, con locuras, el verde es, en todo caso, preferible. Y de verde se vestirá mañana este blog para que, además, tanto falso verde que, luego del "descalabro" de la Primera Vuelta, renegó infantilmente de tal color, mezclando estulticia con apostasía, reciba esta mínima protesta solidaria.


Votaré entonces por la "idea verde", no por el partido verde. Votaré contra el despotismo. Contra los crímenes de Estado. Contra las leyes que buscan legalizarlos. Contra las fiscalías de bolsillo. Contra el imperio de la bravuconería.


FBA

martes, 8 de junio de 2010


CANTINERO: SILVESTRE DANGOND Y JUANCHO DE LA ESPRIELLA (2010)

En términos generales, me gusta este trabajo discográfico. Silvestre Dangond demuestra con ello que ahora sí está bien ubicado, que la Nueva Ola no es más que un lánguido recuerdo. Grabar canciones para la historia, ha dicho reiteradamente este polémico pero contundente artista urumitero. No cazo peleas estúpidas, así que no voy a decir aquí que es el número uno, ni el dos, ni el tres, ni el papá de nadie. Es, simplemente, Silvestre Dangond, excepcional cantante que corrobora en vivo lo que hace en estudio, un artista que ha entendido la responsabilidad grande que tiene -y que debieran tener todos lo que gustan de comerciar con música de acordeón- con respecto a la salvaguardia del género vallenato, en peligro innegable de extinción.

Claro que no todo es color de rosa. Preocupado Silvestre por lograr un buen compendio musical que llegara a diferentes públicos, pienso, sin apasionamientos, que en algunos casos acierta y en otros no. Se nota, en todo caso, que Dangond sí se toma el trabajo que implica seleccionar canciones. Sabe bien que el cuentecito de internacionalizar el vallenato no puede llevarnos a la loca carrera de convertirlo en una mezcla rítmica donde, quiérase o no, pierde su encanto. Eso que con tanta pericia hace y explota Wilfran Castillo en procura de que su “vallenato-pop” sea premiado, quedó por fuera y es, a mi juicio, uno de los grandes aciertos de este compacto. No acierta en cambio en materia de reencauches. Diosa divina, de Hugo Araújo, y El cuchicheo, de Alejo Durán. Pero ojo: no lo digo por las canciones ni por la interpretación. Lo digo siendo consecuente con lo que he sostenido y argumentado ampliamente en este blog: no soy amigo de los reencauches. Primero, porque de alguna manera descontextualizamos los temas elegidos, perdiendo éstos la esencia y la vitalidad con que nacieron, no aportándose nada con ellos -salvo velocidad, fuerza y amplitud instrumental- a la defensa presente y futura del folclor. Y segundo, porque si lo que se quiere es complacer al oyente “tradicional” o “clásico” no hay nada mejor para hacerlo que dándole la oportunidad a compositores veteranos o en formación que se inclinan y cultivan nuevos cantos por esa misma dirección. Reconozco sí en Diosa divina el intento de captar, desde que inicia, el sonido original, el ambiente al que de verdad pertenece.

Otro desacierto -comprensible tal vez en términos de mercado- es la repetición excluyente del número de compositores privilegiados. Omar Geles, Tico Mercado, Fabián Corrales… Omar Geles, con Gracias, vuelve en todo caso a pegar duro con un tema sentimental, nada truculento, en lo cual, sin duda, es maestro de maestros, pero Tico Mercado y Fabián Corrales no logran atraparnos, es más de lo mismo, pura bazofia romántica, llantico desechable. Aunque debo admitir que lo afirmo pensando más en Mercado que en Corrales, pues a este último se le abona que trata de mantener un toque auténtico, un giro vallenato muy propio de su estilo, no obstante dejar la impresión de haber confeccionado dos canciones distintas. Tico Mercado, en cambio, no parece arrepentirse de seguir mostrándose como un gran compositor festivalero (segundo puesto en el concurso de canción vallenata inédita del Festival de la Leyenda Vallenata 2010 con Adiós, adiós, paseo de factura excelente) que hace totalmente lo contrario cuando de posar como lucroso cantautor se trata. Ambas canciones (me refiero a Perdón, perdón de Corrales y a Habla con ella de Mercado) se asemejan temáticamente: la infidelidad del machista arrepentido. Lo que he dicho muchas veces: parecen desconocer por completo la inconmensurabilidad del alma femenina…

El componente lírico del disco tiene en José Alfonso “Chiche” Maestre y en Roberto Calderón dos grandes exponentes. Si bien el primero con Vuelvo a quererla trabaja bien la letra pero no llega a las cumbres melódicas por todos conocidas, el segundo, con Aunque después me duela, da una clara y magnífica lección de cómo se puede cantarle al amor desde el transcurrir de los años sin apelar (como criticaba Hernando Marín) a parapetos. Gracias maestro Roberto, qué gran canción. La verdad de un hombre incapaz (en el sentido bondadoso del término) de producir embelecos. De principio a fin está la música con todo lo que implica: melodía, ritmo, armonía, lógica, sentido. Y está también el texto: coherente y poético, y con el sabio humor que da la edad. Cuenta, además, esta canción, en cuanto a arreglos se refiere, con la puesta en escena de un concepto de fusión interesante, donde los aires de la ranchera refrescan y no absorben. Bien por Silvestre, por rescatar a un gran compositor y por enseñarle a la juventud que la vida no puede desleírse toda en brinquitos y en pendejadas. Preocupante lo del “Chiche” Maestre, quien ha venido recobrando protagonismo en las grabaciones comerciales pero, a mi juicio, no logra el pedestal de sus mejores tiempos. Pienso que no basta con mostrar algo de su sello personal, la canción romántica sin vida y sin verdad lo traiciona de manera irremediable. Eso no es lo suyo, estar y permanecer vigente no es algo que dependa de amoldarse al criterio de mercaderes y corruptos.

Otras fortalezas de esta obra musical donde Silvestre Dangond se destaca por la calidad recursiva de su voz (vigorosa y undante; creadora; matiza, se divierte) y Juancho De La Espriella lo acompaña con consistencia y madurez sacrificando quizá en pro de ello su capacidad innovadora con el acordeón, radican en los distintos pero concertados elementos que aportan canciones como Muchachita bonita (de la autoría de Dangond), La tartamuda (de “Checha” Blanco), Cantinero (de Rolando Ochoa), Loco, loco (de Rafael Díaz) y Has cambiado mi vida (de Jorge Valbuena). Cada una aporta lo suyo al disco sin pasar desapercibida. En Muchachita bonita se faja Silvestre una loable faena interpretativa, la misma que le ayuda considerablemente a Has cambiado mi vida a salir a flote y que en La tartamuda explota de manera extraordinaria. El gran mérito de La tartamuda consiste en que su autor demuestra cómo, con ingenio y alegría, se puede aspirar a inmortalizar el despecho.

El folclor argentino tiene en Sobredosis de Chamamé una propuesta agradable desde el corazón de la vallenatía. Bien para insistir en que no todo lo que se hace con acordeón es vallenato, como tampoco el vallenato deja de existir cuando no lleva un acordeón. Lo importante es no confundir las cosas, llamar a cada una por su nombre y no tratar de expandir el vallenato con mentiras. El chamamé y el acordeón se conocen musicalmente bien, y la versión de Dangond y De La Espriella se ajusta a este necesario reconocimiento.

Dos canciones más cierran este importante álbum. Compiten las dos, para mi gusto, con el paseo de Roberto Calderón por la mejor canción del disco. Mi propia historia (de Aurelio Núñez) y Dos mundos distintos (o Del ahoga’o, el sombrero, de Lucho Alonso). La primera más que la segunda. Mientras en la de Lucho Alonso se advierten destellos melódicos y textuales que merman en lo complementario y se resquebrajan ante el parecido temático con La moza e Indiferencia (este compositor tiende a ser de malas en el amor, lo sabe pero tiene la valentía de retirarse con humildad y sin el desconsuelo de la falsa tragedia), en la de “El Yeyo” Núñez hay algo que llama poderosamente la atención y lo aplaudo sin ambages: un tema autobiográfico donde su compositor se aparta del amor a la pareja y que lo muestra, por tanto, más decididamente poético, más creíble, sin que se vea obligado a meterle romance al asunto. Venía notando en sus éxitos recientes este penoso ingrediente a manera de requisito que acaba desfigurando la intención inequívoca del autor, afectando la firmeza y transparencia del mensaje. Bien otra vez por Silvestre que lo incluye sin miedo alguno a que “lo comercial” lo mande pa’l carajo.

CANTINERO: pequeño oasis, curda de versos y melodías en medio de la inmensidad del desconcierto.

Saludo cordial,


FBA
Otrosí: la canción de Jorge Valbuena, Has cambiado mi vida, aparece en el CD original con el título de "A CAMBIADO MI VIDA". Ni siquiera con la H. Imperdonable descuido en una producción que aspira a trascender. Esperemos que este yerro haya sido corregido, pues desluce la cantina...

domingo, 6 de junio de 2010

SI DESEAN CONOCER EN PROFUNDIDAD LA OBRA POÉTICA Y PICTÓRICA DE ENÁN BURGOS ARANGO
HE AQUÍ EL ENLACE:
FBA

lunes, 31 de mayo de 2010

COLOMBIA: PAIS DE MARAVILLAS

Después de la Primera Vuelta Presidencial realizada ayer domingo 30 de mayo de 2010, la cual arrojó como resultado un arrollador (curiosamente, no atronador) triunfo del candidato uribista Juan Manuel Santos que no le alcanzó en todo caso para cantar victoria definitiva, nos aprestamos los colombianos de bien, no comprometidos con maquinarias ni con raíces partidistas, a sufrir otra gran decepción electoral el próximo 20 de junio cuando la Segunda Vuelta deje a Álvaro Uribe Vélez como gran triunfador de esta contienda. Así de triste y complicada es la vida en Colombia. Por mi parte, hubiera preferido evitarnos repetir este suplicio. Mientras más rápido nos hagamos a la idea de cuatro, tal vez ocho y a lo mejor doce años más de dictadura democrática, más rápido asimilamos también la necesidad de concentrarnos en encontrar de verdad, con tranquilidad e inteligencia, el rumbo que este país necesita.

Mientras las cuatro letras nefastas que sabemos mantengan vigencia militar y el Comandante del país vecino continúe opinando en contra del régimen imperante, es bien difícil construir opción de poder alternativo en Colombia con probabilidad de triunfo. Me parece, por tanto, que el movimiento esencialmente juvenil, artístico, cultural e intelectual que se generó alrededor de la Ola Verde del profesor Mockus y su séquito de ex alcaldes no deja de ser un fenómeno de ejercicio ciudadano muy interesante que debe tenerse en cuenta para el futuro de resistencia, organización y unidad que la historia nos pide que desde ya empecemos a escribir. No deja de inquietarme la idea de que las firmas encuestadoras metieron poderosamente la mano en esto, a riesgo incluso de perder credibilidad. Ya sabemos que los totalitarismos se fortalecen en la misma medida en que se les ataque, para lo cual cuentan con una amplia base “popular” muy bien adoctrinada y con medios de comunicación serviles a la causa. De ahí que no contemplemos ya tan asombrados cómo mientras más señalamientos internacionales, apertura de procesos, casos de “falsos positivos”, subsidios escandalosos, cohechos clientelistas, contratos mafiosos y cargos diplomáticos rayanos con la desvergüenza se produzcan, más salga el mesías autoritario a pregonar airoso sus métodos de bombardeo, persecución, macartismo y delación para salvarnos de la hecatombe terrorista. Y más votos de colombianos inescrupulosos se sumen al criminal negocio y a la devastación. Así de triste y complicada es la vida en Colombia.

El terror respira de nuevo con absoluto deleite. Cogió fuerza. El monstruo pacificador está vivo y continuará su diabólica senda de exterminio. Temo que la Ola Verde alcanzó con esos tres millones ciento veinte mil colombianos que la movieron, su real dimensión de poder. Más o menos por ahí iba cuando los encuestadores salieron a decir que llevaba la delantera. El establecimiento necesitaba sumarle susto al cuento para que el final del mismo le fuera contundentemente favorable. Lo pensaron bien: asistir a los debates, enfatizar la figura del caudillo, exacerbar la opinión internacional del vecindario en contra, resaltar en los medios la debacle guerrillera, avivar el miedo a perder. La idea, secreta y hábilmente trabajada, era ganar de una vez, en Primera Vuelta. Pero fallaron por escaso margen. Los intereses políticos y económicos eran y son de tal magnitud que el poder se estaba jugando en estas elecciones nada más y nada menos que vivir o morir, y quienes lo detentan activaron, en consecuencia, toda la parafernalia electorera que los caracteriza. Al Uribismo, en caso de perder, le esperaban días de merecido castigo y estruendoso declive. Con todo, la historia, aunque tarde, termina escribiéndose con la mano de la justicia, y así será. Quizás no alcancemos a vivir el derrumbe de este estilo de desgobierno (o de gobierno al servicio de claros intereses plutocráticos) que hoy por hoy menosprecia la vida y valora la inmoralidad. Pero las hegemonías no son eternas. La arbitrariedad acaba consumida por su propio fimo.

Para desgracia nuestra, el profesor de la gran ola ecológica ha dado pasos en falso que no permiten augurarle un mejor destino en la Segunda Vuelta Presidencial. Sus virtudes académicas, a la hora de pasar por el inevitable discurso político trastabillan de manera lamentable. Sucede un poco lo de la confrontación entre la imagen y la palabra en la poesía. A mi juicio, dos términos que se alimentan recíprocamente. Me parece, pues, que la dignidad, la educación, la legalidad, el cambio cultural y la justicia social ya perdieron. Colombia es, en definitiva, un país de maravillas. La doble moral que hace que muchos vituperen hoy a las Autodefensas que ayer aplaudieron, hará también que cuando Uribe y los uribistas que aún permanecen intocados desaparezcan judicialmente del mapa político, muchos de sus seguidores nieguen haber pertenecido a su rebaño. Palpamos desde ya vestigios de tal comportamiento cuando el triunfo de ayer no ha sido, como dije al principio, atronador. Aunque entendible si consideramos que no lograron sacar avante el objetivo sigilosamente trazado, me late, o mejor, hay algo en el ambiente que me dice que el oprobio de la U en Colombia es de tantas proporciones que ni siquiera sus votantes se atreven a lucir la victoria. Pena o estrategia, no fueron pocos adeptos patológicos del doctor Uribe Vélez a quienes escuché sostener que votarían por Vargas Lleras y hasta por el sorprendente matemático.

Lo peor está por venir. Hubiera preferido que “celebraran” desde ya y no tener que vivir lo que ocurrirá el 20 de junio próximo: Juan Manuel Santos superará increíblemente el récord electoral de su propio jefe. Ojalá que en medio del triunfalismo se acuerden los ciudadanos sensatos de que garantizar algunos años más de impunidad no los va a librar de la responsabilidad ética y del gusano de la conciencia. Que es mejor, por tanto, guardar serenidad y compostura. Porque la derrota de hoy admite, por fortuna, una lectura adicional de incalculables méritos: Antanas Mockus no perdió en estas elecciones, pues si bien a los verdes no les alcanzará la Segunda Vuelta para, hurgando en la incertidumbre abstencionista, cambiar la tendencia expresada, la votación obtenida -examinada no en relación con las dolosas encuestas sino en función de lo que significan tres millones ciento veinte mil colombianos dispuestos a abrazar la práctica de costumbres políticas radicalmente distintas- se constituye en la atalaya que deberá asumir posturas políticas de mayor consistencia y compromiso en el inmediato futuro.

Gustavo Petro, por su parte, demostró tener una votación propia más allá de su partido y con notable presencia caribeña, y será también un líder indispensable a la hora de fraguar la oposición seria, honesta, inteligente, incluyente y democrática, en derredor de los temas sociales, que urge en nuestro país. Finalmente, Germán Vargas Lleras está llamado a pensar muy bien las cosas si aspira a mantenerse vigente luego de los cuatro años más de calamidad y corrupción que se avecinan. Porque el resultado electoral indica a las claras el tamaño de la tragedia: el mal se ramifica y amenaza con extenderse incontrolable. Pero al mismo tiempo el antiuribismo va en ascenso; casi ocho millones de colombianos (no menos de cinco millones, y quizás más, en abierta y dispuesta contradicción) optaron por otras propuestas. Liberales y conservadores no es mucho lo que le aportarán, salvo valiosas excepciones, a este inaplazable proceso, pues al fin y al cabo sus intereses no están muy lejos de los del transfuguismo dominante que surgió de sus entrañas.

Colombia, país de maravillas… País de contrastes, de intrigas, de violencias, de compraventas, de injusticias, de desilusiones. Así de triste y complicada es la vida por acá. Pero no menos significativa es la reserva moral que representamos quienes pudimos acostarnos anoche con la conciencia limpia y tranquila, y con la esperanza bien puesta en el futuro que deberá, como propone Petro, acordarse cuanto antes, con altruismo y sin vacilaciones. Cultura Ciudadana y Equidad Social: reto y verdadera ecuación para contrarrestar las incongruencias de las victorias indignas.

FBA
Post scríptum: no aprendemos la lección. No ha pasado un día y continúa la propaganda informática bombardeando, de todas las formas posibles y mientras más rastrera mejor, a Juan Manuel Santos. Por favor: actuar con inteligencia es hoy todo un imperativo. Resaltar las virtudes del filósofo al margen de los baches del contrario, pues está demostrado que atacar a Santos y a Uribe es catapultar la idolatría irracional y fanática que los sostiene.

lunes, 24 de mayo de 2010


ME BUSCO

elijo el orificio que abre y cierra
con vaivén de angustiosa costumbre,
la casa donde vivo ofrece entradas menos
peligrosas mas no me imagino viviendo
tan cerca de sonidos y miradas
me pienso más bien subiendo y bajando
por digestivos y ocupados territorios
espeluncas malolientes donde,
conociéndome como me desconozco,
me sentiré cómodo y seguro,
miserable condición humana que es
maldición de fatuas vanidades;
elijo la posibilidad de morir a
consecuencia de un movimiento
instintivamente sanguinario,
hacia afuera soy plausible ignorancia
hacia adentro el anónimo ser que
en mí se esconde sabe demasiado,
aprovecho la lentitud de un bostezo
y me sumerjo alígero abriéndome paso
por entre lianas de escombros sentimentales
me busco entre aparatos en desuso
y sistemas descompuestos,
cerebro y corazón son mecanismos
de fetal tragicomedia
músculos flácidos y huesos rotos
confirman la ruina en que me hallo
en ríos de sangre nado a contracorriente
muchas ventanas permanecen herméticas
hay cuartos asaz pecaminosos, rincones
donde afloran ternuras cabizbajas
cordones a punto de reventarse me obligan
a tener cuidado,
busco en los pulmones las brisas que se fueron
en riñones los viernes culturales
en testículos los amores pendientes
en sudores el coito de mis padres
por el ombligo venteo canciones infantiles
los miedos escolares en tripas engañosas
pero finalmente vuelvo por ley de perversidad
al destino revelador del colon descendente:
indigerible salgo acaramelado por el patio
trasero, destartalado presente, futuro lapidario
la casa que me conocen está deshabitada
nada de mí porta por dentro,
salvo el portentoso detritus
esto que sin grandes titulares funciona
a la perfección, círculo vicioso de mi diaria
y animal infinitud


FBA-Derechos Reservados

sábado, 15 de mayo de 2010

ME PREOCUPAN MIS POEMAS
No sé quién sabrá leerlos cuando yo
Con todo y caparazón haya partido
Quién entenderá siquiera cómo
Restaban sumando o viceversa
Quien apreciará su lenta conflagración
A la hora de enfrentarse amorosamente
Con la muerte
Quién acogerá cada rincón vital
Donde crecieron
Quién les dará ese beso inmortal
Que no tuvieron
Quién se dará contra paredes
Tratando de comprender
Lo incomprensible
Quiénes de tantos amigos de imposibles
Dejarán de vivir si ellos se mueren
Cuántas lluvias torrenciales no
Volverán a mojar si me
Detengo
Quién podrá silenciarles los silencios
Quién llenará de razones sus
Locuras
Qué tiempo del buen amor
Los asesine

Me preocupan de verdad mis poemas
Y esta voz que aún los alumbra
No sabe ahora si morir es bueno
Mis poemas ignoran que son hijos del viento
Y de la noche
Y cuando el viento se vaya y la
Noche se muestre absoluta
Y con estrellas
Alguien estará llorando de veras en los versos
Alguien que no soy yo estará entendiendo
La furia de la vida
Y aquella soledad de siempre
La que preguntaba por dudas y miserias
Será la prueba plena de
Que con todo y caparazón
Aún persisto


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