jueves, 5 de abril de 2012

RITUAL 50

distancia cruel

aislamiento de seres maniatados

soberanas desidias que duermen

con espantos

habitaciones de cálidos

pertrechos

levitar quisiera la sombra que

germina

dispararle abrazos a las

mudas calmas

¿Cuándo fenecerán

las antiguas desazones?

¿Qué mundos grises

reemplazarán sus bríos?

Hay voces tenues que

claman por saberlo

FBA

miércoles, 14 de marzo de 2012

SE ACERCA EL DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA y desde ya se publicitan eventos académicos de distinta índole que pretenden homenajearla. Me imagino la cantidad de tonterías que circularán por las redes sociales, celebrando tan magno y necesario suceso. El sinnúmero de cursilerías que recibirán el aplauso de enternecidos ciegos. ¿Celebrar la poesía? ¿Maratonianas lecturas por un mundo mejor para todos? Pamplinas. ¡Vaya vanidad! Y lo peor: sensibilidad bonachona al alcance de todos, alteridad formal carente de peligros. ¿Brindis por la poesía? Al contrario, si la quisieran y portaran de verdad deberían temerle a sus intrínsecas maldades, huir de sus poderosas y contradictorias realidades. A la poesía hay que dejarla quieta, tranquila, confundida. Hay que respirarla, padecerla y vivirla en soledad. ¡Oh, egos bendecidos que desparasitan el amor y la muerte, silenciando, además, la musicalidad de la cruenta utopía!

Salud.


FBA

sábado, 25 de febrero de 2012

SI LO QUE QUEDA SIN ESCRIBIRSE se viviera en efecto, esta prosa sin mientes no intentara el oficio. Permanece, sin duda, mucha intranquilidad en el tintero. Bastaría con digitar la primera confianza, despuntar el último torrente. Conoce la técnica, el cómo y el cuándo, la chispa milagrosa que responde al vacío. Pero se sabe también que es más lo que se ausenta, la escritura no logra percibirnos del todo. Y si lo hiciera, nada garantiza que lo escrito nos sirva, repercuta en beneficio del maduro silencio. Entonces, cabe sólo procurar que lo que queda sin escribirse se viva de verdad. He aquí la gran tarea: el pequeño y confiable fracaso. El acto creador descansa incomprendido, aunque deambula, día tras día, en la trivial existencia, acumulando honores, anónimos senderos por donde exfolia mentiras.

FBA

sábado, 11 de febrero de 2012

SÁBADO, en casa, en un pequeño poblado ubicado en las sabanas del Bolívar Grande. Buen día para reflexionar (ah, palabra pretenciosa) sobre lo escrito y, en especial, sobre lo aún no escrito. El poder de la palabra escrita demuestra todos los días su inagotable misterio. Como en aquella inolvidable película de Bergman, "Fanny y Alexander", que aún asocio con la eficacia de los malos pensamientos. Pensar, por ejemplo, en cómo los currutacos se alían para defenderse de inofensivas lágrimas. Pensar (otro ejemplo) en la estupidez de haber vuelto a los concursos literarios. Veinticinco años atrás, dejé en claro las razones por las que nunca más habría de participar en ellos. Pero la madurez recupera desgracias y traiciones, y este muladar enfermo no se cansa nunca de perder. Debo, en todo caso, continuar. Hablarle al vacío es, finalmente, lo que cuenta. Y gozar la vida, como aconsejaba Silva antes de perforarse el corazón. "Si puedes vivir sin escribir no escribas", otra frase (de Rilke creo) que queda martillando por ahí. Sigo, entonces, y esta mañana de tedios silenciosos se vuelve mágica de repente cuando los dedos empiezan la faena. Vida cotidiana, insignificancia feliz que me permite coronar el Ruido, el gran Ruido del Destiempo que conspira en rincones infranqueables.

Sábado, en casa, buen día para encender las vengativas esencias de la muerte.


FBA

domingo, 22 de enero de 2012

NO SÉ QUÉ TIENE ENERO que la nostalgia aflora. Y en la casa paterna la angustia se complica. Fotos. Cuartos vacíos. Miradas lejanas. Rumores. Sobre todo fotos: de todas las edades. Por ahí aparezco, por fortuna en pocas. La nostalgia de enero se encarga de observarnos, nos lleva de la mano por trechos implacables. Traspatio, jardines, salones de antiguas francachelas. Las fotos de la muerte reclaman sus lugares, la familia se extingue pero igual se duplica. La vida es una constante podredumbre.

Silencios de todas las marcas van causando estragos, nostalgia en crisis rememora absolutos. No sé qué tiene enero que en su extraviada brisa me transporta al destierro. Sí sé qué tiene en cambio la noche que acostumbro, este sol solitario que mastico en hamaca, el cuerpo del vencido renovando la fútil primavera. Sé que en alguna parte de esta hermética casa descansa lo que invento, árboles melodiosos que sigo frecuentando, verso de mi padre en estado de alerta, sonrisa de mamá, fragor de mis hermanas, la tierra tiene alma y el alma desafueros.

No sé qué tiene enero que una nostalgia triste se transforma en olvido.



FBA – Derechos Reservados

domingo, 1 de enero de 2012

AÑO NUEVO CON CURRUTACO A BORDO

Antes de acabarse el 2011 escribí acerca de esos personajes cretinos e indeseables que se topa uno tantas, muchas veces en la vida. Por supuesto, el acto creador estuvo acompañado de imágenes de algunos de ellos sin que el apasionamiento vengativo desdibujara el propósito artístico. Lo que no pensé fue verme viviendo los primeros minutos del 2012 tan cerca de uno, de un currutaco cuya pedantería disparó varios de sus cancerígenos misiles contra mi pobre humanidad. Resistí como siempre, con el ancestro sinuano pegado a la glotis. Pero terminé callando por respeto a consanguíneas luces. Hice mutis de inmediato, y marché con mi inseparable guerrera a recorrer las calles de la primera melancolía del nuevo año, buscando ese aire perdido de la niñez, la, a veces, necesaria flor de la alegría. ¡Qué daño tan terrible le hacen estos sujetos al corazón del Homo sapiens! Por fortuna, porto maldades antropológicas que me sirven para contrarrestar las debilidades propias de los espíritus sensibles. Y fue así como logré mantenerme a salvo.

Todos los días son buenos para volver a empezar (recomendación bíblica recibida doce horas antes de parte de un amigo musical). Ahora que lo pienso mejor, presentía, al escribir, la inevitable verdad del parentesco, ataviada con similares vestiduras. Currutacos hay también hasta en las mejores familias. Me resistía a hacerme partícipe de reuniones inefables, a correr el riesgo de exponerme a dardos enfermizos. Para no ir más lejos, basta con agregar –siguiendo el buen consejo del amigo trovador– que todos los días son buenos para volver a llorar. Y algo de eso, doce horas después, es lo que hago, al enterrar un afecto más en el alumbramiento de las primeras brisas de enero.

A lo mejor, de currutacos todos tenemos un poco. Sin moralismos de baratura, debo reconocerme, entonces, maravillado ante semejante e inmerecida ventura. Pero lo escrito, escrito está. Y escrito queda.

CURRUTACOS
Afeites y ternezas
Egos defectuosos
Observa el muladar
Las grandes idioteces
De pequeñas bestias
Que en vano
Fraternizan
Currutacos felices
No se atrevan a
Meterse más con
Mis miserias
No respondo de la
Bondad que pueda
Prodigarles
Currutacos histriónicos
Pavisosos, desafiantes
Abundancia engreída
Que lastima
Los sueños


FBA

domingo, 18 de diciembre de 2011

BUEN DÍA, casi un mes sin visitarme. Extraviado en asuntos musicales y festivaleros. Experiencias, buenas o malas, que, en todo caso, ayudan también a vivir, a sostener este andamiaje cotidiano con final conocido (no hay excepciones) y desarrollo incierto. Qué más da, quizá en eso consiste el juego, la alegría, la diafanidad de un dolor que no da treguas. Anoche nomás, veíamos la estación espacial rutilando en el cielo sinuano, cerveza tras cerveza, conversando con el insoslayable amigo las opacidades de siempre, y sin querer solté otra vez las amarras del destiempo. Política, poesía, música, tres desastres, tres universos en función de los cuales ha venido perfilándose, sin pretensiones de artista, la disparatada existencia: huidiza y rebelde, confusa y complaciente. Grima en verdad comprobar cómo la cultura igualmente se corrompe, traficantes cercanos y lejanos se dan cita para disputarse, con perversidad digna de mejores causas, los dineros oficiales. Pueblos llevados del patas, idiosincrasia terca, infatuar para que el estercolero no pierda su belleza. De nuevo las tarimas, el lodazal, la falsa espera. Buen día, casi un mes sin angustiarme. ¡Aplausos por favor!


fba

lunes, 21 de noviembre de 2011

AJUSTE DE CUENTAS


Los poetas de ahora gustan de fachendear en

festivales

Inofensivos y radiantes, leen los mismos

enredados poemas a cambio de

mantener su pico en flor

luciendo en el

escenario

Mientras más herméticos y oscuros

más se cotizan en la humareda

cultural

Cuentan, por supuesto

con una hoja de vida impresionante,

se han pasado la vida eyaculando arte

a diestro y siniestro, ganando concursos

y viviendo cómodamente del erario

Poeta festivalero que se respete

sabe cómo engrasar la cucaña

por la que sus amigos lo trepan

sirviéndole de jurados

Por lo visto hay más premios que poetas

aunque la plaga de poetas es tal que

ya existen insecticidas humanos

para matar insoportables versos

A veces se les cuela en la fiesta

un poeta sin brillo, callado, algo fuera

de lo común y procedente de la grotesca

vida cotidiana,

que opta por la claridad y la precisión

marinando con extraña música aspectos

sociales y políticos,

entonces se ponen todos de acuerdo

y dicen para justificar el error y los excesivos

aplausos que si no fuera

por esto y aquello

esos poemas malhadados serían panfletarios

Lo peor ocurre cuando los organizadores

del hervidero poético

distribuyen el infaltable elenco

al servicio de popularizar la poesía a como

dé lugar

Poesía a la brava, poesía para dispararle

linduras y alumbramientos

a desprevenidos transeúntes

poesía en parques, plazas, centros de rehabilitación

cárceles, escuelas, bibliotecas, ancianatos

calles céntricas y barrios olvidados

poesía revolucionaria y exótica

a flor armada y repleta de femenino

tono

Aquí es cuando el poeta anormal que

poco habla o se sabe más muerto que un vivo,

se ve en aprietos para encontrar entre

su montaña de tormentos y fracasos

mensajes positivos con los cuales paliar

la cruda realidad de la existencia

Los poetas de ahora gustan de farolear

en festivales,

y si no que lo diga éste que aquí les habla

autor de estas prosaicas luces

emanadas sin miramientos

de la más tenebrosa inconveniencia




FBA (Derechos Reservados)

domingo, 30 de octubre de 2011

ELECCIONES…

Cuando el carnaval electoral, pletórico de mefíticos olores, hace otra vez de las suyas, no es dable hacer otra cosa que, desde la valla del aburrimiento, rogar (sabrá Dios a quién) para que esta cultura voraz y patológica de hacer política en Colombia termine, de verdad, algún día. Y digo de verdad porque el colmo de nuestras ardentías ilusorias osa presentarse, en la mayoría de los casos, de la mano del cambio, del progreso, de la anticorrupción. De ahí que este culto a la hipocresía no llame ya tampoco la atención, lo que actúa en detrimento de algunos pocos bienintencionados que, a la postre, son metidos por el pueblo en el mismo costal sucio donde la desidia de la masa electoral acaba sucumbiendo inexplicablemente a la lógica del voto putrefacto. Las coaliciones de partidos y candidatos que cacarean vientos de renovación darían para escribir toda una novela estoica y panfletaria.

Es entonces cuando, con una máscara menos nociva pero quizá igualmente perversa, volvemos a decir: este país no resiste más embelecos. Y sin embargo, continuamos acumulando desengaños sin plantearnos jamás, en serio, la forma de acabarlos. Nos sigue interesando este sainete de legalidad y democracia que tanto mal ha causado durante dos siglos de estiércol republicano. Más de dos milenios teorizándose acerca del derecho y la moral para que el democratismo imperante se vuelva cada vez más excluyente, oprobioso y criminal. Surgen, no obstante, nerviosos interrogantes. ¿Quién es el que realmente brujulea en la política criolla? ¿El politicastro de profesión por todos ampliamente conocido o el que, a sabiendas de la calaña de ese falso sujeto, se entrega por completo a acrecentar el vilipendio de su poder?

No quiero hacer juicios de valor en torno a una problemática sumamente compleja, merecedora de análisis con más largo aliento. Más bien, desde el arte, desde la poesía, compartir en un día como hoy, donde todo y nada es lo mismo, algo que en Cantando a Destiempo, poemario de mi autoría publicado en 2010, quedó escrito para fortuna y desdicha de su creador.

POLITIQUERO

Me refiero a un politiquero que sí cumple

sus promesas de campaña

que cuando dice puente hace el puente

y si le gritan agua como sea trae el chorro

alcantarillado, y se acaba la hedentina

luz, y hasta Dios se muestra sorprendido

trabajo, y no se toleran vagos en las casas

educación, y abarrota de sillas las escuelas

vivienda, y casi lloran las nostalgias de los puentes

salud, y nadie más se muere en las urgencias

justicia, y a cada quien le da su merecido

Este politiquero

no tiene ningún bache en su carrera

sabe de todo y bebe café a montones

en diferentes partes mientras habla,

su lógica es de un timbre milagroso

y su ética un tesoro contundente:

robar pero también hacer

la corrupción es un mal inevitable

Me refiero a un politiquero bondadoso

que alardea en lo ingrato de la vida

pero en los días de impuras elecciones

se viste con demócrata ignorancia

y sale a votar por el politiquero malo

en cuyas emanaciones

festeja agradecido ninguna solución

a su miseria

FBA

jueves, 13 de octubre de 2011

A doce días de cumplirse el Aniversario 25 de la muerte de mi padre, ENÁN BURGOS PERDOMO, médico y poeta nacido en Ciénaga de Oro-Córdoba (Colombia) el 14 de junio de 1926 y fallecido en Montería-Córdoba (Colombia) el 25 de octubre de 1986, me es grato invitar a los lectores de este blog a apreciar el homenaje que le rinde su hijo ENÁN BURGOS ARANGO, poeta y pintor radicado en Montpellier-Francia, publicando en su Web de PLEAMAR DIGITAL la obra poética completa de ENÁN BURGOS PERDOMO, como también un poemario en prosa de su autoría dedicado a su progenitor, titulado EN CASA DEL SUSURRO.

Me sumo, desde mi trinchera de nervios, a esta remembranza del directo responsable de nuestra flama artística. Y, por supuesto, de una bella mujer, Amparo, sin la cual el poeta no hubiera transitado jamás el adiós de la poesía. He aquí el enlace:



FBA