martes, 10 de julio de 2012

REGRESO PRONTO. Casi un mes en un asunto musical que acaba de concluir, con resultado parcialmente exitoso. El turno ahora para PRECES DEL OLVIDO, poemario que se encuentra ya en etapa de revisión.


Entre tanto, comparto el enlace de la obra pictórica de ENÁN BURGOS ARANGO titulada AVES.  


http://enanburgos.free.fr/birds.html


Saludos.


fba        

lunes, 11 de junio de 2012






GATO Y TURPIAL
Disputándose natura
Con desigual instinto  
Cárcel protectora
Donde creció su trino
Remeras que podrían  
En libertad llorar
Bájate de su jaula
Sigiloso felino
Fuera de esa casa de
Alambre 
Qué peores peligros
Tendría Plácido que
Picar…
Adorable pajarito  
Que acompañaste con
Embeleso los últimos
Días de mamá
Hoy saludas, extrañas   
Conversamos, silbos
Inconfesables
Que no temes responder
No quiero ni pensar
La ira de Bernardo
Si ese gato perverso
Te hubiera silenciado
Somos como tú
Cantando herido
De corto vuelo
Presos en esta vieja casa
De recuerdos ingrávidos
Y sin embargo libres
Pavorosamente a salvo
De susurros ajenos   


FBA-Derechos Reservados
Tomado de: PRECES DEL OLVIDO 
Poemario Inédito (mayo de 2012)

jueves, 17 de mayo de 2012



MADRE MÍA: Letra y Música de FBA

MAYO 17 DE 1930 - MAYO 17 DE 2012

... UNA FECHA... UN DESTINO CUMPLIDO... UN RECUERDO INDELEBLE...

Saludos,


FBA

miércoles, 2 de mayo de 2012

DE NUEVO POR AQUÍ. Largo mes, cargado de emociones varias: lecturas poéticas (sin comillas, esta vez), encuentros y desencuentros inolvidables, y un nuevo fracaso musical. Pero la vida de siempre reaparece con pertinaz placer, y ese héroe común y corriente, magistralmente deletreado por Héctor Rojas Herazo, vuelve a saludar el hecho ineluctable y total de no ocurrirle absolutamente nada. Y entonces, sobrevienen las  horas del único vivir que se sostiene, las horas en las que la muerte (qué pena, otra vez la muerte) otorga la necesaria pausa para repensar la mácula del tiempo, pues son esos momentos de lúcida y solitaria eternidad los que garantizan, por último, que el hombre pueda compartir y disfrutar su fe, mascullar la perfecta incertidumbre, habitar la rotunda insatisfacción, dulcemente querido por su ruido cercano.


De nuevo por aquí. Y por allá. Y por ahí, procurando poemas y canciones que minimicen la gloria que le queda.


FBA                   

jueves, 5 de abril de 2012

RITUAL 50

distancia cruel

aislamiento de seres maniatados

soberanas desidias que duermen

con espantos

habitaciones de cálidos

pertrechos

levitar quisiera la sombra que

germina

dispararle abrazos a las

mudas calmas

¿Cuándo fenecerán

las antiguas desazones?

¿Qué mundos grises

reemplazarán sus bríos?

Hay voces tenues que

claman por saberlo

FBA

miércoles, 14 de marzo de 2012

SE ACERCA EL DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA y desde ya se publicitan eventos académicos de distinta índole que pretenden homenajearla. Me imagino la cantidad de tonterías que circularán por las redes sociales, celebrando tan magno y necesario suceso. El sinnúmero de cursilerías que recibirán el aplauso de enternecidos ciegos. ¿Celebrar la poesía? ¿Maratonianas lecturas por un mundo mejor para todos? Pamplinas. ¡Vaya vanidad! Y lo peor: sensibilidad bonachona al alcance de todos, alteridad formal carente de peligros. ¿Brindis por la poesía? Al contrario, si la quisieran y portaran de verdad deberían temerle a sus intrínsecas maldades, huir de sus poderosas y contradictorias realidades. A la poesía hay que dejarla quieta, tranquila, confundida. Hay que respirarla, padecerla y vivirla en soledad. ¡Oh, egos bendecidos que desparasitan el amor y la muerte, silenciando, además, la musicalidad de la cruenta utopía!

Salud.


FBA

sábado, 25 de febrero de 2012

SI LO QUE QUEDA SIN ESCRIBIRSE se viviera en efecto, esta prosa sin mientes no intentara el oficio. Permanece, sin duda, mucha intranquilidad en el tintero. Bastaría con digitar la primera confianza, despuntar el último torrente. Conoce la técnica, el cómo y el cuándo, la chispa milagrosa que responde al vacío. Pero se sabe también que es más lo que se ausenta, la escritura no logra percibirnos del todo. Y si lo hiciera, nada garantiza que lo escrito nos sirva, repercuta en beneficio del maduro silencio. Entonces, cabe sólo procurar que lo que queda sin escribirse se viva de verdad. He aquí la gran tarea: el pequeño y confiable fracaso. El acto creador descansa incomprendido, aunque deambula, día tras día, en la trivial existencia, acumulando honores, anónimos senderos por donde exfolia mentiras.

FBA

sábado, 11 de febrero de 2012

SÁBADO, en casa, en un pequeño poblado ubicado en las sabanas del Bolívar Grande. Buen día para reflexionar (ah, palabra pretenciosa) sobre lo escrito y, en especial, sobre lo aún no escrito. El poder de la palabra escrita demuestra todos los días su inagotable misterio. Como en aquella inolvidable película de Bergman, "Fanny y Alexander", que aún asocio con la eficacia de los malos pensamientos. Pensar, por ejemplo, en cómo los currutacos se alían para defenderse de inofensivas lágrimas. Pensar (otro ejemplo) en la estupidez de haber vuelto a los concursos literarios. Veinticinco años atrás, dejé en claro las razones por las que nunca más habría de participar en ellos. Pero la madurez recupera desgracias y traiciones, y este muladar enfermo no se cansa nunca de perder. Debo, en todo caso, continuar. Hablarle al vacío es, finalmente, lo que cuenta. Y gozar la vida, como aconsejaba Silva antes de perforarse el corazón. "Si puedes vivir sin escribir no escribas", otra frase (de Rilke creo) que queda martillando por ahí. Sigo, entonces, y esta mañana de tedios silenciosos se vuelve mágica de repente cuando los dedos empiezan la faena. Vida cotidiana, insignificancia feliz que me permite coronar el Ruido, el gran Ruido del Destiempo que conspira en rincones infranqueables.

Sábado, en casa, buen día para encender las vengativas esencias de la muerte.


FBA

domingo, 22 de enero de 2012

NO SÉ QUÉ TIENE ENERO que la nostalgia aflora. Y en la casa paterna la angustia se complica. Fotos. Cuartos vacíos. Miradas lejanas. Rumores. Sobre todo fotos: de todas las edades. Por ahí aparezco, por fortuna en pocas. La nostalgia de enero se encarga de observarnos, nos lleva de la mano por trechos implacables. Traspatio, jardines, salones de antiguas francachelas. Las fotos de la muerte reclaman sus lugares, la familia se extingue pero igual se duplica. La vida es una constante podredumbre.

Silencios de todas las marcas van causando estragos, nostalgia en crisis rememora absolutos. No sé qué tiene enero que en su extraviada brisa me transporta al destierro. Sí sé qué tiene en cambio la noche que acostumbro, este sol solitario que mastico en hamaca, el cuerpo del vencido renovando la fútil primavera. Sé que en alguna parte de esta hermética casa descansa lo que invento, árboles melodiosos que sigo frecuentando, verso de mi padre en estado de alerta, sonrisa de mamá, fragor de mis hermanas, la tierra tiene alma y el alma desafueros.

No sé qué tiene enero que una nostalgia triste se transforma en olvido.



FBA – Derechos Reservados

domingo, 1 de enero de 2012

AÑO NUEVO CON CURRUTACO A BORDO

Antes de acabarse el 2011 escribí acerca de esos personajes cretinos e indeseables que se topa uno tantas, muchas veces en la vida. Por supuesto, el acto creador estuvo acompañado de imágenes de algunos de ellos sin que el apasionamiento vengativo desdibujara el propósito artístico. Lo que no pensé fue verme viviendo los primeros minutos del 2012 tan cerca de uno, de un currutaco cuya pedantería disparó varios de sus cancerígenos misiles contra mi pobre humanidad. Resistí como siempre, con el ancestro sinuano pegado a la glotis. Pero terminé callando por respeto a consanguíneas luces. Hice mutis de inmediato, y marché con mi inseparable guerrera a recorrer las calles de la primera melancolía del nuevo año, buscando ese aire perdido de la niñez, la, a veces, necesaria flor de la alegría. ¡Qué daño tan terrible le hacen estos sujetos al corazón del Homo sapiens! Por fortuna, porto maldades antropológicas que me sirven para contrarrestar las debilidades propias de los espíritus sensibles. Y fue así como logré mantenerme a salvo.

Todos los días son buenos para volver a empezar (recomendación bíblica recibida doce horas antes de parte de un amigo musical). Ahora que lo pienso mejor, presentía, al escribir, la inevitable verdad del parentesco, ataviada con similares vestiduras. Currutacos hay también hasta en las mejores familias. Me resistía a hacerme partícipe de reuniones inefables, a correr el riesgo de exponerme a dardos enfermizos. Para no ir más lejos, basta con agregar –siguiendo el buen consejo del amigo trovador– que todos los días son buenos para volver a llorar. Y algo de eso, doce horas después, es lo que hago, al enterrar un afecto más en el alumbramiento de las primeras brisas de enero.

A lo mejor, de currutacos todos tenemos un poco. Sin moralismos de baratura, debo reconocerme, entonces, maravillado ante semejante e inmerecida ventura. Pero lo escrito, escrito está. Y escrito queda.

CURRUTACOS
Afeites y ternezas
Egos defectuosos
Observa el muladar
Las grandes idioteces
De pequeñas bestias
Que en vano
Fraternizan
Currutacos felices
No se atrevan a
Meterse más con
Mis miserias
No respondo de la
Bondad que pueda
Prodigarles
Currutacos histriónicos
Pavisosos, desafiantes
Abundancia engreída
Que lastima
Los sueños


FBA