lunes, 31 de mayo de 2010

COLOMBIA: PAIS DE MARAVILLAS

Después de la Primera Vuelta Presidencial realizada ayer domingo 30 de mayo de 2010, la cual arrojó como resultado un arrollador (curiosamente, no atronador) triunfo del candidato uribista Juan Manuel Santos que no le alcanzó en todo caso para cantar victoria definitiva, nos aprestamos los colombianos de bien, no comprometidos con maquinarias ni con raíces partidistas, a sufrir otra gran decepción electoral el próximo 20 de junio cuando la Segunda Vuelta deje a Álvaro Uribe Vélez como gran triunfador de esta contienda. Así de triste y complicada es la vida en Colombia. Por mi parte, hubiera preferido evitarnos repetir este suplicio. Mientras más rápido nos hagamos a la idea de cuatro, tal vez ocho y a lo mejor doce años más de dictadura democrática, más rápido asimilamos también la necesidad de concentrarnos en encontrar de verdad, con tranquilidad e inteligencia, el rumbo que este país necesita.

Mientras las cuatro letras nefastas que sabemos mantengan vigencia militar y el Comandante del país vecino continúe opinando en contra del régimen imperante, es bien difícil construir opción de poder alternativo en Colombia con probabilidad de triunfo. Me parece, por tanto, que el movimiento esencialmente juvenil, artístico, cultural e intelectual que se generó alrededor de la Ola Verde del profesor Mockus y su séquito de ex alcaldes no deja de ser un fenómeno de ejercicio ciudadano muy interesante que debe tenerse en cuenta para el futuro de resistencia, organización y unidad que la historia nos pide que desde ya empecemos a escribir. No deja de inquietarme la idea de que las firmas encuestadoras metieron poderosamente la mano en esto, a riesgo incluso de perder credibilidad. Ya sabemos que los totalitarismos se fortalecen en la misma medida en que se les ataque, para lo cual cuentan con una amplia base “popular” muy bien adoctrinada y con medios de comunicación serviles a la causa. De ahí que no contemplemos ya tan asombrados cómo mientras más señalamientos internacionales, apertura de procesos, casos de “falsos positivos”, subsidios escandalosos, cohechos clientelistas, contratos mafiosos y cargos diplomáticos rayanos con la desvergüenza se produzcan, más salga el mesías autoritario a pregonar airoso sus métodos de bombardeo, persecución, macartismo y delación para salvarnos de la hecatombe terrorista. Y más votos de colombianos inescrupulosos se sumen al criminal negocio y a la devastación. Así de triste y complicada es la vida en Colombia.

El terror respira de nuevo con absoluto deleite. Cogió fuerza. El monstruo pacificador está vivo y continuará su diabólica senda de exterminio. Temo que la Ola Verde alcanzó con esos tres millones ciento veinte mil colombianos que la movieron, su real dimensión de poder. Más o menos por ahí iba cuando los encuestadores salieron a decir que llevaba la delantera. El establecimiento necesitaba sumarle susto al cuento para que el final del mismo le fuera contundentemente favorable. Lo pensaron bien: asistir a los debates, enfatizar la figura del caudillo, exacerbar la opinión internacional del vecindario en contra, resaltar en los medios la debacle guerrillera, avivar el miedo a perder. La idea, secreta y hábilmente trabajada, era ganar de una vez, en Primera Vuelta. Pero fallaron por escaso margen. Los intereses políticos y económicos eran y son de tal magnitud que el poder se estaba jugando en estas elecciones nada más y nada menos que vivir o morir, y quienes lo detentan activaron, en consecuencia, toda la parafernalia electorera que los caracteriza. Al Uribismo, en caso de perder, le esperaban días de merecido castigo y estruendoso declive. Con todo, la historia, aunque tarde, termina escribiéndose con la mano de la justicia, y así será. Quizás no alcancemos a vivir el derrumbe de este estilo de desgobierno (o de gobierno al servicio de claros intereses plutocráticos) que hoy por hoy menosprecia la vida y valora la inmoralidad. Pero las hegemonías no son eternas. La arbitrariedad acaba consumida por su propio fimo.

Para desgracia nuestra, el profesor de la gran ola ecológica ha dado pasos en falso que no permiten augurarle un mejor destino en la Segunda Vuelta Presidencial. Sus virtudes académicas, a la hora de pasar por el inevitable discurso político trastabillan de manera lamentable. Sucede un poco lo de la confrontación entre la imagen y la palabra en la poesía. A mi juicio, dos términos que se alimentan recíprocamente. Me parece, pues, que la dignidad, la educación, la legalidad, el cambio cultural y la justicia social ya perdieron. Colombia es, en definitiva, un país de maravillas. La doble moral que hace que muchos vituperen hoy a las Autodefensas que ayer aplaudieron, hará también que cuando Uribe y los uribistas que aún permanecen intocados desaparezcan judicialmente del mapa político, muchos de sus seguidores nieguen haber pertenecido a su rebaño. Palpamos desde ya vestigios de tal comportamiento cuando el triunfo de ayer no ha sido, como dije al principio, atronador. Aunque entendible si consideramos que no lograron sacar avante el objetivo sigilosamente trazado, me late, o mejor, hay algo en el ambiente que me dice que el oprobio de la U en Colombia es de tantas proporciones que ni siquiera sus votantes se atreven a lucir la victoria. Pena o estrategia, no fueron pocos adeptos patológicos del doctor Uribe Vélez a quienes escuché sostener que votarían por Vargas Lleras y hasta por el sorprendente matemático.

Lo peor está por venir. Hubiera preferido que “celebraran” desde ya y no tener que vivir lo que ocurrirá el 20 de junio próximo: Juan Manuel Santos superará increíblemente el récord electoral de su propio jefe. Ojalá que en medio del triunfalismo se acuerden los ciudadanos sensatos de que garantizar algunos años más de impunidad no los va a librar de la responsabilidad ética y del gusano de la conciencia. Que es mejor, por tanto, guardar serenidad y compostura. Porque la derrota de hoy admite, por fortuna, una lectura adicional de incalculables méritos: Antanas Mockus no perdió en estas elecciones, pues si bien a los verdes no les alcanzará la Segunda Vuelta para, hurgando en la incertidumbre abstencionista, cambiar la tendencia expresada, la votación obtenida -examinada no en relación con las dolosas encuestas sino en función de lo que significan tres millones ciento veinte mil colombianos dispuestos a abrazar la práctica de costumbres políticas radicalmente distintas- se constituye en la atalaya que deberá asumir posturas políticas de mayor consistencia y compromiso en el inmediato futuro.

Gustavo Petro, por su parte, demostró tener una votación propia más allá de su partido y con notable presencia caribeña, y será también un líder indispensable a la hora de fraguar la oposición seria, honesta, inteligente, incluyente y democrática, en derredor de los temas sociales, que urge en nuestro país. Finalmente, Germán Vargas Lleras está llamado a pensar muy bien las cosas si aspira a mantenerse vigente luego de los cuatro años más de calamidad y corrupción que se avecinan. Porque el resultado electoral indica a las claras el tamaño de la tragedia: el mal se ramifica y amenaza con extenderse incontrolable. Pero al mismo tiempo el antiuribismo va en ascenso; casi ocho millones de colombianos (no menos de cinco millones, y quizás más, en abierta y dispuesta contradicción) optaron por otras propuestas. Liberales y conservadores no es mucho lo que le aportarán, salvo valiosas excepciones, a este inaplazable proceso, pues al fin y al cabo sus intereses no están muy lejos de los del transfuguismo dominante que surgió de sus entrañas.

Colombia, país de maravillas… País de contrastes, de intrigas, de violencias, de compraventas, de injusticias, de desilusiones. Así de triste y complicada es la vida por acá. Pero no menos significativa es la reserva moral que representamos quienes pudimos acostarnos anoche con la conciencia limpia y tranquila, y con la esperanza bien puesta en el futuro que deberá, como propone Petro, acordarse cuanto antes, con altruismo y sin vacilaciones. Cultura Ciudadana y Equidad Social: reto y verdadera ecuación para contrarrestar las incongruencias de las victorias indignas.

FBA
Post scríptum: no aprendemos la lección. No ha pasado un día y continúa la propaganda informática bombardeando, de todas las formas posibles y mientras más rastrera mejor, a Juan Manuel Santos. Por favor: actuar con inteligencia es hoy todo un imperativo. Resaltar las virtudes del filósofo al margen de los baches del contrario, pues está demostrado que atacar a Santos y a Uribe es catapultar la idolatría irracional y fanática que los sostiene.

lunes, 24 de mayo de 2010


ME BUSCO

elijo el orificio que abre y cierra
con vaivén de angustiosa costumbre,
la casa donde vivo ofrece entradas menos
peligrosas mas no me imagino viviendo
tan cerca de sonidos y miradas
me pienso más bien subiendo y bajando
por digestivos y ocupados territorios
espeluncas malolientes donde,
conociéndome como me desconozco,
me sentiré cómodo y seguro,
miserable condición humana que es
maldición de fatuas vanidades;
elijo la posibilidad de morir a
consecuencia de un movimiento
instintivamente sanguinario,
hacia afuera soy plausible ignorancia
hacia adentro el anónimo ser que
en mí se esconde sabe demasiado,
aprovecho la lentitud de un bostezo
y me sumerjo alígero abriéndome paso
por entre lianas de escombros sentimentales
me busco entre aparatos en desuso
y sistemas descompuestos,
cerebro y corazón son mecanismos
de fetal tragicomedia
músculos flácidos y huesos rotos
confirman la ruina en que me hallo
en ríos de sangre nado a contracorriente
muchas ventanas permanecen herméticas
hay cuartos asaz pecaminosos, rincones
donde afloran ternuras cabizbajas
cordones a punto de reventarse me obligan
a tener cuidado,
busco en los pulmones las brisas que se fueron
en riñones los viernes culturales
en testículos los amores pendientes
en sudores el coito de mis padres
por el ombligo venteo canciones infantiles
los miedos escolares en tripas engañosas
pero finalmente vuelvo por ley de perversidad
al destino revelador del colon descendente:
indigerible salgo acaramelado por el patio
trasero, destartalado presente, futuro lapidario
la casa que me conocen está deshabitada
nada de mí porta por dentro,
salvo el portentoso detritus
esto que sin grandes titulares funciona
a la perfección, círculo vicioso de mi diaria
y animal infinitud


FBA-Derechos Reservados

sábado, 15 de mayo de 2010

ME PREOCUPAN MIS POEMAS
No sé quién sabrá leerlos cuando yo
Con todo y caparazón haya partido
Quién entenderá siquiera cómo
Restaban sumando o viceversa
Quien apreciará su lenta conflagración
A la hora de enfrentarse amorosamente
Con la muerte
Quién acogerá cada rincón vital
Donde crecieron
Quién les dará ese beso inmortal
Que no tuvieron
Quién se dará contra paredes
Tratando de comprender
Lo incomprensible
Quiénes de tantos amigos de imposibles
Dejarán de vivir si ellos se mueren
Cuántas lluvias torrenciales no
Volverán a mojar si me
Detengo
Quién podrá silenciarles los silencios
Quién llenará de razones sus
Locuras
Qué tiempo del buen amor
Los asesine

Me preocupan de verdad mis poemas
Y esta voz que aún los alumbra
No sabe ahora si morir es bueno
Mis poemas ignoran que son hijos del viento
Y de la noche
Y cuando el viento se vaya y la
Noche se muestre absoluta
Y con estrellas
Alguien estará llorando de veras en los versos
Alguien que no soy yo estará entendiendo
La furia de la vida
Y aquella soledad de siempre
La que preguntaba por dudas y miserias
Será la prueba plena de
Que con todo y caparazón
Aún persisto


FBA – DERECHOS RESERVADOS

sábado, 8 de mayo de 2010

LIBRO VIRTUAL DE ENÁN BURGOS ARANGO:
Su más reciente poemario: ESPEJISMO MARÍTIMO DE LA QUIETUD
Enán Burgos Arango, nacido en Montería (Córdoba-Colombia) y "sinuano del mundo", estará participando este año en el FESTIVAL DE POESÍA "VOIX VIVES DEL MEDITERRÁNEO" (Voces Vivas del Mediterráneo), evento que se realizará del 23 al 31 de julio de 2010 en la ciudad de Sète (Francia), donde asistirá en calidad de poeta invitado (lecturas diarias) pero, además, como presentador de diversos recitales. Para mayor información visite:
Cordial saludo,
FBA

domingo, 2 de mayo de 2010

ENCRUCIJADA...

MAYO DE 2010, mes para terminar de pensar muy bien las cosas con miras a la elección presidencial que se avecina. Me ubico sin premuras dentro de ese 60 % o más de franja abstencionista que, por razones diversas, se aparta de la política colombiana como quien se aleja de la más nociva de las pestes. Rojos, azules, verdes, amarillos... los colores a estas alturas del "partido" poco o nada significan. Uno de ellos simboliza hoy día las convicciones que en algún momento motivaron distanciamiento, y así las cosas no deja de causar, por el contrario, mayor prevención. Sin embargo, siento (sentimos) esta vez la necesidad de responder a un llamado histórico pensando básicamente en lo que hay que detener. La democracia no es la panacea pero es lo que tenemos. Se trata, pues, de aprovechar que el terror de la pacificación comienza a derrumbarse. Me suena ahora aquel "dogma" con barbas que aún no ha sido desmentido: toda sociedad genera el mecanismo que, tarde o temprano, la destruirá. ¿Toda? Mientras ese animal siniestro que para Sartre es el hombre sea el gestor y beneficiario de las ideas políticas, es muy probable que ni en el comunismo se alcance la igualdad soñada.

Urge, en todo caso, asumir, por encima de partidos, actitud política. Sin duda, la transformación de nuestra sociedad pasa por la educación y la cultura. Pero la legalidad no es suficiente. La equidad solo puede aclimatarse si la enmarcamos en un modelo económico y social absolutamente distinto. Capitalismo, individualismo y competencia ya han demostrado con suficiencia su carga de expoliación y miseria. ¿A qué tipo de democracia debemos entonces apuntarle? A la de la derecha ya le conocemos su corrupto y macabro juego. La de la izquierda conlleva, por consideraciones conceptuales, escasa credibilidad, pues, en últimas, sus expresiones se pavonean sin menoscabar el sistema electorero que la seduce. Y la de centro causa, de verdad, pánico, puesto que no pocas veces, al amparo de movimientos políticos socialdemócratas, se cocinan las peores sandeces e injusticias. Por otra parte, votar en blanco no deja de ser una alternativa legitimadora mientras el voto nulo (me refiero al intencionalmente nulo) podría, a lo sumo, parecerse a una trastada insignificante. Asco intrascendente. Ego de baratija.

Si estuviera el maestro Carlos Gaviria en la baraja de candidatos otro gallo estaría cantando en medio de tanta inconsistencia, y esta encrucijada que hoy aflora no nos estaría carcomiendo con mezcla de responsabilidad y desconcierto. Este 30 de mayo estaré de todos modos en mi puesto de votación, de seguro sin una postura definitiva pero confiado en que a última hora esa intuición profunda de la cual se nutre poderosamente el arte sabrá dignificar mi inusitado ejercicio de ciudadanía. Invito a la gran masa de abstencionistas a hacer lo propio. Parece mentira pero así no haya opciones del todo convincentes, nos queda al menos la posibilidad de manifestarnos en contra de lo que, de perpetuarse en el poder, consolidará una tragedia de insospechadas proporciones. Así de simple. Para que la doctrina tenebrosa de la seguridad no siga favoreciendo privilegiados intereses ni afiliando incautos. Y para que gane también lo menos malo.


FBA

viernes, 23 de abril de 2010

POEMA IMPUBLICABLE – a la Mierda

de…, pienso que es la más mierda de las mierdas
de…, pura mierda, con filosofía a bordo
de…, ¡mierda!, éste compite con el anterior por el mierdero
de…, a esta bruja la mierda le brota por los poros
de…, trabaja con la bruja lamiéndole la mierda
de…, un bacán que defeca por la boca
de…, la diarrea más chismosa que conozco
de…, usa corbata para vestirse a la mierda
de…, no hace sino cagarse en la familia
de…, hijo de mierda sale enmierdado
de…, ¡huy!, la mismísima mierda en versión oficial
de…, qué hijo de puta tan sobrado de caca
de…, se ufana creyéndose la mierda más hermosa
de…, un mojón dice más que mil palabras
de…, la amistad con razón le sabe a mierda
de…, se cree la última mierda del desierto
de…, mierda a la dos, mierda al cuadrado
de…, los puristas del mierderío musical
de…, excrementar, excrementar y excrementar
de…, hacen parte del mismo evacuatorio
¿de mí?,
sí, está bien,
tienen razón en todo lo que cagan


¿QUÉ HAY DETRÁS DE UN POETA?
Enormidad vacío tiempo que apesta
Nada y silencio soledad sufrir por
Todo pensamiento trágico del
Infinito vivir en mortandad
Absoluto nostalgia que
Trina obsesión corto
Volar placer circo
Desamor voz
De suicidio
Sentido
Nota
Yo

Para
Oración
Y absurdo
Miedo que la
Metáfora ignora
Color de un infierno
Indestructible hado con
Imágenes volátiles acordes
Embriaguez por ternura negra
Colmillos del más allá sangre que
Daña la intuición visiones destapando
QUÉ HAY DENTRO DE UN POETA:
Enormidad vacío tiempo que apesta
Arena y muerte maldad sin rumbo
Terca razón y analogía oscura sin
Que la vida termine de pasar…


MAÑANICAS DE LA INEXPUGNABLE QUIETUD

Hoy de mañana tomé finalmente la mejor decisión: no salir más de casa. Me dedicaré a defenderme del tiempo, a no seguir siendo blanco fácil de su tino. Vigilaré su pulso de tal manera que dormiré poco y pensaré más. Mi misión es clara: detener esta monstruosa máquina de vejez y muerte. Asumir el control del destino será también posible. Esta prisa cobarde se acabó. No más engranaje. No más suturas. Desde hoy me aparto valientemente del mundo de los ocupados. El ocio será la única virtud que me seduzca.

Pero como toda decisión sana, sensata y coherente, ésta, la de ausentarme, la de hacer alto en el camino, tiene su voz contradictora: ¿De qué vamos a vivir?, pregunta alguien que lava amarguras en el patio. ¿Y de qué vamos a morir?, respondo sin ganas de suicidarme. La invito a que se quede a mi lado contemplando lo invisible del mundo pero ella, sumamente terrígena, me derrota de inmediato con el dolor de su risa.

Con todo, esta vez mi decisión no admite desacatos. Voy a llegar hasta las últimas consecuencias, hasta que los primeros sacudones de un silencio iniciático anuncien el arribo de la plena quietud y la inmortalidad inaugure, por ende, su complicado juego. Nada volverá a ser entonces lo que fue, la normalidad no gobernará más el curso de mis días ni en las noches de mi nostalgia reinará la tragedia laboral. ¿Curso de mis días? ¿Es que acaso no me propongo alejarme de todo devenir? ¿No me anima la ignorancia de cualquier recuerdo? Bueno, de seguro tendré que arrostrar otra tétrica esperanza, plácidas rutinas podrían de nuevo conquistarme. La vida es una trampa permanente, un afán inservible, una manía de siempre, futuro descompuesto, despótica alegría.

Ya lo saben. Si mañana o pasado mañana alguien que se parece a mí les habla en alguna parte de la muerte, no duden en ponerse a salvo: es el cadáver del tiempo tratando de cantarles a toda costa su tristeza.

FBA – DERECHOS RESERVADOS

miércoles, 14 de abril de 2010

TÍTULO DE LA CANCIÓN: A SAHAGÚN LO HAGO RESPETAR (paseo)

AUTOR: LUIS ALBERTO PRADO

Tema que obtuvo el Segundo Puesto en el Festival Sabanero de Acordeoneros y Compositores, "Princesa Barají", Sahagún-Córdoba, versión 2009.

Lo interpreta su propio compositor y lo acompaña en la guitarra el cantante sahagunense Yordi Torres.

Se comprueba una vez más que la música vallenata puede y debe retomar la versatilidad textual de sus orígenes y que la "amoritis crónica" que hoy por hoy monopoliza y pervierte la canción vallenata ya es tiempo de que sea parranderamente exorcizada. ¿Quién dijo que el canto vallenato con contenido poético no puede llegar a ser comercial? Las mal llamadas "canciones festivaleras", al menos aquéllas que no se hacen pensando únicamente en el concurso del momento, con tema coyuntural o por mero oportunismo, merecen volver al mundo de las grandes grabaciones. Como dice musicalmente, en ritmo de paseo, el compositor de moda Aurelio "El Yeyo" Núñez, soñar no cuesta nada. Algo hay que hacer. ¡ALGO DEBEMOS ORQUESTAR PARA QUE EL VALLENATO VUELVA A SER VALLENATO!

FBA

lunes, 12 de abril de 2010

TALENTO SAHAGUNENSE: De Sahagún (Córdoba-Colombia), el compositor Luis Alberto Prado interpreta su canción, en ritmo de merengue vallenato, UN PUEBLO QUE PIDE PAZ. Lo acampaña en la guitarra Yordi Torres, joven sahagunense que se perfila con gran futuro como cantante del género vallenato. Luis Alberto Prado ha sido ganador de casi todos los concursos de canción inédita en el marco de festivales sabaneros (Córdoba, Sucre y Bolívar), y ha resultado igualmente triunfador en festivales de Atlántico, Magdalena y La Guajira. Ha repetido primeros puestos en varias ocasiones y en la sala de su casa materna reposan más de setenta trofeos que son prueba de su exitoso recorrido por las distintas tarimas donde la música de acordeón hace la fiesta. Por su parte, Yordi Torres se encuentra trabajando en el que será su primer trabajo discográfico y varios sencillos con su melodiosa voz empiezan a escucharse en emisoras regionales. Muchos éxitos más para los dos es el deseo de este espacio en el que "vallenatear" es también importante. Ah, y gracias por complacerme con esa bella y contundente canción compadre Prado.

FBA

miércoles, 7 de abril de 2010

TIEMPO PARA RECORDAR:

Luego de haber disfrutado el sábado 27 de marzo de 2010 del “Mano a Mano” musical de los compositores sahagunenses Luis Alberto Prado y Álvaro Llorente (bueno, siendo más honestos y precisos digamos, conforme al argot vallenato, que “parrandeado”, y con amanecida guitarrera a bordo), ambos precedidos por un muy buen ramillete de canciones -el primero, haciendo gala de una larga experiencia como gran triunfador en muchas tarimas vallenatas, valiéndose de una interpretación emotiva que sabe sacar partido de cantos explosivos con alto contenido social; y el segundo, aportando con buena voz el temple romántico y familiar que lo caracteriza-, aprovecho la pausa post fiesta y estos días santos para darle rienda suelta al recuerdo y, a través de éste, a la amistad. Hablaré entonces del CARÁCTER, del VALOR y de la DIGNIDAD, tres palabras que marcaron poderosamente la vida de un caribeño sui generis.

Quiero, en efecto, escribir esta vez sobre el amigo que hace tiempo se fue, hombre limpio, sin igual, militante únicamente de la vida y de los sueños. Me refiero a ALFONSO NAAR HERNÁNDEZ, quien, habiendo nacido en un pequeño pueblo del departamento de Córdoba (Purísima-Colombia), llegó a ser a mediados de la década de los noventa del pasado siglo un luchador estudiantil ejemplar y decisivo. De su pluma valiente sobreviven escritos contundentes que dio a conocer mientras libraba ardorosas y hasta solitarias batallas democráticas, académicas y pedagógicas como estudiante de Ciencias Sociales de la Universidad de Córdoba. Recuerdo ahora textos de su autoría como “Con identidad propia rompimos el cerco”, “Por qué una actitud rebelde y radical”, “Cuando la tiniebla alumbra”, “Sentimiento y reflexión es lo que somos” y, con especial afecto, su ponencia-proclama “Una terquedad para vida”, presentada en la Asamblea Regional Universitaria Costa Caribe que se llevó a cabo en Barranquilla (Atlántico-Colombia), concretamente en la antigua sede de la Universidad del Atlántico, durante los días 10, 11 y 12 de marzo de 1995. Me acuerdo que en respuesta a su ponencia -escrita en torno al espinoso tema de la organización estudiantil- escribí y presente la mía, titulada “Una verdad para el cambio”.

Bueno, son quince años que actúan de por medio, corrían otros tiempos, época de conflictiva transición, gravitábamos alrededor de entregas, declives y traiciones, la perestroika de Gorbachov imponía su desastrosa reforma y el derrumbe de muros e ideologías tildaba de anacrónicos y jurásicos a quienes osaban recorrer aún camino de utopías. Pero ahí estuvo el purisimero Alfonso Naar dando cátedra de independencia política, de carácter, de valor, de honestidad, de ética, pero sobre todo de una dignidad a prueba de todo. Si la historia de las instituciones se escribiera en función de sus cotidianas y anónimas vivencias y no de sus maquillajes formales, otra sería su suerte y, por supuesto, muy distinta la vida de la sociedad cercana a la que pertenecen. Y tratándose de centros universitarios apoyados sobre el trípode academia-investigación-extensión sí que cobra vigencia la necesidad de nutrirla con sus más dolorosas verdades. Así, por ejemplo, el Movimiento Estudiantil por la Academia, la Democracia y la Dignidad que tuvo con “El Naar” (como le decíamos) y con otros estudiantes destacados momentos de frenética inspiración -oscilantes a veces entre la desgarradora lucidez y la extravagante locura-, estaría conformando hoy el glorioso pasado de las luchas estudiantiles en Colombia, pues si la juventud universitaria de Córdoba-Argentina logró desplegar hacia el futuro su Manifiesto del 21 de junio de 1918 y, cincuenta años después, el Mayo francés hizo lo propio, no es menos cierto que la Huelga de Hambre y otras expresiones de las tareas emprendidas por la juventud universitaria de Córdoba-Colombia en mayo de 1994 logró escribir, desde una doblegada y medrosa Montería, páginas memorables que merecen rescatarse del olvido.

Un puñado de líderes estudiantiles supo y pudo en tiempos adversos, difíciles y oscuros movilizar la conciencia colectiva obteniendo reformas democráticas y luces académicas de suma importancia para el devenir de la educación pública. Contra todo pronóstico, contra la pasividad explicable del personal administrativo, contra la neutralidad inexplicable de sectores agremiados en sindicatos de trabajadores y docentes, y contra un Consejo Superior Universitario que se arrogaba el pleno ejercicio de la autonomía universitaria interpretando a su amaño la Ley 30 de 1992 (años después, cuando su poder burocrático fue desplazado abruptamente por las Autodefensas Unidas de Colombia serían los primeros en defender la elección democrática del Rector arguyendo las razones políticas y legales que ellos mismos habían arbitrariamente desconocido) el Movimiento Estudiantil por la Academia, la Democracia y la Dignidad, pensado y consumado en las riberas del río Sinú, sentó un claro precedente en el marco de una lucha por la democratización universitaria que para entonces muy pocas conquistas mostraba en el escenario nacional y que, hoy por hoy, mantiene la triste vigencia de lo que pudo haber sido y no fue. De aquellas reformas estatutarias alcanzadas al fragor de la lucha quedará a lo sumo algún encarnizado recuerdo, permaneciendo la mayor parte de las universidades públicas y privadas de Colombia sin mecanismos democráticos reales y efectivos a través de los cuales puedan sus distintos estamentos no solo elegir a las autoridades administrativas y académicas, sino también democratizar al máximo la vida universitaria.

Muchos de aquellos protagonistas ya no están y debo reconocer que me ronda ahora una prevención razonable: la democracia colombiana está tan corrompida y marcada por ribetes autoritarios y populistas que difícilmente me inclinaría porque se levanten hoy día las viejas banderas democráticas para que la venenosa señora encuentre en la universidad pública un caldo de cultivo más donde aderezar sus prácticas infames. Es una contradicción que nos toca cargar y sufrir para entender, además, que una verdadera democracia debe trascender lo electoral y apartarse de lo meramente representativo aclimatando, en cambio, procesos altruistas y de transformación profunda donde lo político y lo social se articulen en aras de que la sociedad donde la universidad ejerce su influjo sea permeada positivamente con idénticos mensajes. Con poder impregnarla al menos de uno solo de ellos sería un buen comienzo, ese ideal pasado y tan futuro de reducir ostensiblemente la brecha entre ricos y pobres, de procurar soluciones definitivas a los más urgentes problemas sociales. Para que, como poetizó alguna vez mi padre, no siga imperando el hervor individualista de los “vehículos lujosos que desbordan al peatón y fertilizan sus angustias”.

Aquellos estudiantes de Córdoba-Argentina cifraron en la juventud sus esperanzas: “… Hemos resuelto llamar a todas las cosas por el nombre que tienen. Córdoba se redime… Los dolores que quedan son las libertades que faltan… La federación universitaria de Córdoba se alza para luchar contra este régimen y entiende que en ello le va la vida. Reclama un gobierno estrictamente democrático y sostiene que el demos universitario, la soberanía, el derecho a darse el gobierno propio radica principalmente en los estudiantes… Las almas de los jóvenes deben ser movidas por fuerzas espirituales… Entonces la única puerta que nos queda abierta a la esperanza es el destino heroico de la juventud… La juventud vive siempre en trance de heroísmo. Es desinteresada, es pura. No ha tenido tiempo aún de contaminarse. No se equivoca nunca en la elección de sus propios maestros… En adelante, sólo podrán ser maestros en la república universitaria los verdaderos constructores de almas, los creadores de verdad, de belleza y de bien… Al confesar los ideales y principios que mueven a la juventud en esta hora única de su vida… La sanción moral es nuestra. El derecho también…”. Dónde estará la nuestra, nuestra juventud incontaminada me pregunto impotente… ¿Cumpliendo acaso su destino heroico en los calabozos de twitter y de facebook? ¿Alienada y sudorosa brincando al ritmo de los disfraces postmodernos?

Mejor dejemos hasta aquí el asunto para volver al Alfonso Naar Hernández de carne y hueso, al amigo frontal que tocó varias veces mi puerta tratando de refugiarse en la soledad y el silencio de un callejón sin salida, al que gustaba de dispararme críticamente su certera moral, al que luego de beberse dos botellas de aguardiente sin pronunciar palabra y extasiado por las canciones de Leonardo Favio rompía a llorar inconsolable, igualmente abatido por el amor a Josefina, la adorable estudiante de enfermería que mojó sus labios cuando él desafiaba las postrimerías de su huelga de hambre. Calificado muchas veces de loco y portador de una fama de irrespetuoso y radical, cierto es que Alfonso Naar no transigía en materia de principios convencido como estaba de que los estudiantes debían darse su propia organización sin injerencias de ningún tipo y que la corrupción y la doble moral eran algo que debía atacar donde estuvieran. Contrario entonces a cualquier militancia política no podían faltarle enemigos de distintos bandos. De derecha y de izquierda, y más aún del despistado centro… Su paso por el Teatro Camilo Torres de la Universidad de Antioquia fue uno de los tantos episodios que protagonizó sin temblarle un dedo. Dijo por supuesto lo que no podía decirse en un templo de la izquierda, en donde fue silbado, interrumpido y por poco sacado a golpes mientras él resistía sin odios y con una sonrisa tranquila y transparente por el bien de un movimiento llamado, de verdad, a grandes cosas. El discurso de la falsa izquierda no entiende de grandezas sobrehumanas. Una organización guerrillera tampoco lo entendió cuando siendo ya Naar docente en ejercicio en tierras del departamento de Arauca-Colombia fue denunciado por juventudes comunistas que sin sopesar su pasado estudiantil lo sometieron a torturas y vejámenes durante varios días, acusado de servir a los intereses del paramilitarismo. Sus escritos lo salvaron, los que llevaba orgulloso a todos lados como norte y estandarte.

Los restos mortales de Alfonso Naar Hernández reposan en el cementerio de su pueblo natal, en Purísima-Córdoba, donde fue enterrado este hacedor de caminos días después de caer asesinado por las balas de una institucionalidad corrupta que no aceptó que “El Naar” brillara con luz propia en el colegio del municipio araucano donde desempeñó la docencia ganándose rápidamente el cariño de la gente, y donde lideró y presentó proyectos de desarrollo social para este territorio localizado en el extremo norte de la región de la Orinoquia Colombiana. Hasta donde se tuvo noticia había sido amenazado por oponerse a que los recursos obtenidos por cuenta de uno de sus proyectos se emplearan indebidamente, viéndose precisado a renunciar y a retornar a Montería, al refugio ocasional en donde siempre encontraba el afecto y la bondad de tres maravillosos familiares. Pero “El Naar” era “El Naar” y no daría tan fácilmente su brazo a torcer. Así que regresó a Arauca tras otro amor tan puro y descomunal como su terquedad para la vida. Un amor real que había encontrado para amortiguar aquel amor platónico por la inolvidable Josefina. Una carta y un poema son mi homenaje a este amigo inmortal. El poema, que lleva como título su primer apellido, aparecerá publicado en mi poemario “Cantando a Destiempo”. La carta que le escribí y le envié a su campo de batalla en mayo de 1994 mientras él descifraba para la posteridad el lenguaje de los mejores sueños la transcribo aquí, en este blog, para algún historiador, investigador o literato que se atreva alguna vez a clarificar y dignificar esta vivificante historia…

C… Alfonso: va sin fecha y sin lugar porque cuando por fin llega el momento de testimoniar para la historia, ésta se muestra tan breve y tan concisa que solo basta una sólida referencia tratándose de hombres que más que luchar viven intensamente los distintos presentes.

Va porque sólo hoy volvió rompiendo épocas la voz de la verdad. Y va sin su carácter, sin su valor, sin su dignidad, porque usted no es un hombre de ánimos y su convicción resplandece ‘gota a gota’ por encima de las muchas palabras que diariamente envilecen la vida, como si se tratara del pesado fardo de la muerte. Y va porque estoy absolutamente seguro que si fuera cuestión de darle ánimo lo mejor que podría hacer sería procurar cualquier desánimo. Y para esto, qué mejor lugar para un poema, un poeta hondureño para estos momentos de decisión y de fortaleza…

‘A como dé lugar pudren al hombre en vida,
le dibujan a pulso
las amplias palideces de los asesinados
y le encierran en el infinito.

Por eso
he decidido dulcemente
mortalmente
construir
con todas mis canciones
un puente interminable hacia la dignidad, para que pasen,
uno por uno
los hombres humillados de la Tierra’.

Creo que este poema causa mejor el efecto que una de las muchas reflexiones de nuestro amigo Bruno. Creo que a pesar de todo la universidad se nos ha ido quedando pequeña y que ha llegado el tiempo definitivo de su revolucionaria grandeza! Cada quien en lo suyo y armado de lo suyo, y esa voluntad que nunca decae, para la que van hoy mis tenues palabras y el terco fusil de mi tenebrosa esperanza.

Apreciado C…: va mi puño dispuesto a recordarle su advertencia durante alguna ‘franca’ borrachera. Dijo que yo era el único que podía destruirlo. Pues bien, me engaño para advertirle que no lo voy a hacer y que por esta vez tiene usted la última palabra. Yo aspiro a poder divisarlo entre mis sombras como un nuevo combatiente de imposibles, breve y conciso, punzante y victorioso. Va porque hoy me muestro partidario del eterno conflicto, y porque finalmente es usted una especie sin vía de extinción
”.

TIEMPO PARA RECORDAR. TIEMPO PARA MERECER. TIEMPO PARA SONREÍR.
FBA

viernes, 2 de abril de 2010


BICENTENARIO

violencia centenaria
independencia gris, agónica
república de cristal,
sitios turísticos vas dejando
a medida que tus nobles batacazos
corean el himno
ondeando la bandera,
país inverosímil de
sacrosantas deudas
retorcidos derechos
señales del fracaso
dos siglos de sanguinolenta
libertad, violencia inembargable
inventario de dudosas guerras
(centralismo fatal versus
fatal federalismo)
mil días para perder las ganas
de estar en cualquier lado,
ilustración heroica que acabó
traicionada por próceres
hambrientos;
violencia centenaria de militares flujos,
recorrer tus hazañas es algo obligatorio
la historia de la patria, esa cosa
inservible que sirve para todo
cómo será tu fama que los grandes
discursos de paz
te pertenecen
sin tus actos y huellas
no tuviéramos vida
ni lugares famosos para vacacionar,
ventana y puente donde pudo Bolívar,
salvado por la Sáenz, conjurar tu
legal conspiración, peldaños del
Capitolio donde a golpes de hachuela
“El héroe de Peralonso” recibió el horror
de tu caricia, Carrera Séptima
donde ultimaste a Gaitán
vestida de infeliz rosacrucismo,
plaza de Soacha, ah, bendita plaza
pública donde Luis Carlos Galán cayó
finalmente abatido por la deuda sin fin
que le cobraste, soachuno cielo
donde a 10.400 pies de altura
volaste en pedazos el HK-1803
con 107 historias explosivas a bordo,
violencia inmarcesible, oh violencia
inmortal, Avenida Rodrigo Lara
Bonilla en honor de tu calumniado
enemigo de justicia, Frente Criminal
que convirtió tu mejor época
en mágica detonación de lo innombrable
teniente Jonás Burgos Perdomo,
tío querido, a quien diste de baja
durante una emboscada en Villarrica,
poder de tu palabra afirmativa
mostrándole a Carlos Pizarro en las
alturas que la vida se seguiría asesinando
en primavera, Puente Aéreo donde
en nombre de un país desbaratado
diste tu mozuela mano a Bernardo
Jaramillo para que nunca más sintiéramos
que veinte años no es nada ni se prendiera
democracia a fuerza de alegrías
y de frentes marchitas,
estatuas de Jaime Garzón, poste hoy
tricolor al que fue a parar su camioneta
luego de que al humor callaras
con psicótica risa…
bicentenario audaz, celebrantes
de sucios retrovisores
no sé qué festejáis si hasta Gardel
cada día canta mejor gracias
a tu purpurina gloria;
violencia centenaria
independencia gris
agónica república de cristal,
historia de Colombia que dispara
jubilosas auroras germinando
desastres inconclusos en surcos
de tranquilas desazones,

¡me aparto de tu inocencia derramada

la horrible luz de tu incesante noche!


FBA
Nota: última versión